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Colgante atrapasol de 16 cm con un elefante de metal calado, esmalte azul y cristales facetados que multiplican la luz. Combina la fuerza del elefante con la protección de la mano de Fátima y el arcoíris de los chakras.
El elefante es, en la tradición hindú y en el feng shui, el animal que abre caminos: su trompa levantada atrae la abundancia y despeja los obstáculos. Acá viene montado sobre un cuerpo de metal con filigrana y esmalte azul, con la mano de Fátima (hamsa) colgando arriba como escudo contra la envidia y las malas energías.
Abajo cuelgan tres cristales facetados: dos redondos transparentes y uno central con siete cuentas de colores, una por cada chakra. Cuando les da el sol o la luz de una vela, los facetados descomponen el haz en destellos que llenan el ambiente de color. Es un objeto que trabaja en dos planos: el simbólico, con sus amuletos, y el luminoso, con la vibración del arcoíris.
Sirve como amuleto de protección y atracción de abundancia. El elefante con la trompa hacia arriba se usa para abrir caminos y atraer prosperidad, mientras que la hamsa frena el mal de ojo. Los cristales facetados suman la energía de los siete chakras y amplifican la luz del espacio.
Se cuelga donde le dé la luz: una ventana, un balcón, la rama de una planta o cerca de una lámpara. Al recibir luz natural o artificial, los cristales proyectan destellos de colores. También queda bien en la entrada de la casa o del negocio, como recibidor energético.
La hamsa es un amuleto compartido por el mundo árabe, el judío y el norte de África: representa la mano de Dios y se cuelga para proteger del mal de ojo. Acá aparece en metal calado, arriba del elefante, reforzando la función protectora de la pieza.
Sí, es un regalo con intención: se lo asocia con desearle a alguien protección, prosperidad y claridad. Funciona para cumpleaños, mudanzas, aperturas de negocio o simplemente para alguien que está empezando algo nuevo.
Colgalo en un lugar donde reciba luz y, antes de dejarlo, pasalo por el humo de un sahumerio de sándalo, pidiendo en voz alta lo que querés atraer. Dejá que los cristales giren con la brisa y renová la intención cada luna nueva. Si el metal se opaca, limpiá con un paño suave y seco.
En Amaranta sumamos piezas que cuidan la casa y el espíritu. Para acompañar la energía de este colgante podés mirar el Amuleto Colgante Mano de Fátima Hamsa con Ojo Turco de Cerámica o el Porta Sahumerios Caja de Madera con Elefantes.