
$ 17.000
Amuleto colgante de cerámica y resina con forma de Mano de Fátima y un ojo turco pintado en el centro. Se cuelga en puertas, ventanas o paredes para atraer la bendición y desviar las miradas envidiosas. Su decoración geométrica en azul, blanco y ocre lo vuelve tan decorativo como protector.
La Hamsa —también llamada Mano de Fátima o Mano de Miriam— es uno de los amuletos más antiguos que siguen vivos en el Mediterráneo y Medio Oriente. Su forma de mano abierta con los dedos extendidos representa la bendición y el amparo: se cree que sus cinco dedos son cinco fuerzas que sostienen y cuidan a quien la tiene cerca. En el centro, el ojo turco o nazar devuelve la mirada pesada: la tradición dice que absorbe la envidia y la desvía antes de que llegue.
Esta pieza combina las dos protecciones en un solo objeto: la mano que bendice y el ojo que vigila. Está trabajada en cerámica y resina, con guardas geométricas y rosetas que recuerdan a los mosaicos árabes, y un ojo central con marco dorado que se lleva todas las miradas. Por su tamaño, funciona muy bien como pieza de puerta o de pared, sola o acompañando un rincón de altar.
La Mano de Fátima es un símbolo de protección, bendición y buena suerte que comparten las tradiciones islámica, judía y cristiana del Medio Oriente. Cuando lleva un ojo turco en el centro, suma la función del nazar: repeler el mal de ojo y la envidia. Juntos forman un amuleto doble, que protege y a la vez atrae abundancia y armonía.
Lo tradicional es colocarla en la entrada de la casa, sobre la puerta o cerca de una ventana, mirando hacia afuera para que el ojo desvíe lo que llega de la calle. También queda muy bien en el dormitorio, en un rincón de altar o en el espacio donde hacés tus prácticas. Si la colgás adentro, orientala hacia el ambiente que querés cuidar.
Es uno de los regalos más elegidos para inaugurar una casa, para un cumpleaños o para acompañar a alguien en un momento de cambios. Al ser un amuleto de bendición, se regala con la intención de cuidar a la otra persona, y no hace falta esperar una ocasión especial para hacerlo.
Al ser de cerámica y resina, se limpia con un paño seco o apenas húmedo, sin productos abrasivos y sin dejarla en remojo. Para activarla, pasala por el humo de un sahumerio de sándalo o palo santo y pedí en voz alta lo que querés que cuide. Muchas personas la dejan una noche bajo la luna llena para recargarla.
Colgala en la puerta de entrada o en la ventana principal, mirando hacia afuera. Antes de dejarla fija, encendé un sahumerio y pasala por el humo tres veces, nombrando lo que querés proteger: la casa, la familia, tu trabajo. Si la tenés en un altar, renová esa intención cada luna nueva.
En Amaranta encontrás amuletos y piezas de protección elegidas una por una. Combinala con el Colgante Árabe Ojo Turco de Cerámica para reforzar la protección, o sumá el Porta Sahumerios de Cerámica - Hamsa para el momento de sahumar.