
Día 1 · y todos los que siguen
El minuto antes de preguntar
Antes de pedirle la respuesta a alguien o a una pantalla.
- Cuando te venga la duda, frená. No abras el chat, no busques, no le escribas a nadie todavía.
- Apoyá la mano en el pecho. Tres respiraciones lentas.
- Preguntate: «¿Qué sé yo ya de esto?». Y esperá. Un minuto entero, aunque parezca largo.
- Después preguntá lo que quieras, a quien quieras. Pero ya con lo tuyo sobre la mesa.
La mano en el pecho es la señal. Con los días, tu cabeza aprende que antes de salir a buscar afuera hay un minuto para buscar adentro. Es una orden simbólica a tu inconsciente: primero yo.
Anotá la duda y lo que ya sabías. Casi siempre era más de lo que creías.
Antes de preguntar afuera, un minuto para preguntarte adentro.












