A alguien que no llega
Dejo de esperar a quien no llega. Recupero mi lugar.
El gestoApoyá la mano sobre el asiento vacío. Decí la frase. Sacá la mano.

Las 7 frases que te prometí
Siete frases, una por cada forma de esperar. No son siete cosas distintas: es la misma, dicha de siete maneras.
Leelas todas. Vas a reconocerte en una —o en dos—. Esa es la que te toca, y es la que vas a decir en voz alta.
No es un amuleto. Es una orden simbólica a tu inconsciente: cuando algo se dice en voz alta, con el cuerpo puesto, la mente lo toma como una decisión y no como un deseo.
Necesitás una silla. La misma del video. Hacé el recorrido completo, en orden, una sola vez: los siete gestos forman una sola secuencia.

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Una por cada forma de esperar
Dejo de esperar a quien no llega. Recupero mi lugar.
El gestoApoyá la mano sobre el asiento vacío. Decí la frase. Sacá la mano.
Dejo de esperar que cambie. Recupero mi lugar.
El gestoCorré la silla hacia la ventana. O hacia donde vos quieras mirar.
Dejo de esperar su disculpa. Recupero mi lugar.
El gestoSoltá el respaldo y date un paso atrás.
Dejo de esperar lo que fue. Recupero mi lugar.
El gestoDale la espalda a la silla y mirá hacia la puerta.
Dejo de esperar el momento. Recupero mi lugar.
El gestoSentate. Los pies firmes en el piso.
Dejo de esperar permiso. Recupero mi lugar.
El gestoLas dos manos sobre el asiento, empujá y levantate.
Dejo de esperar al tiempo. Recupero mi lugar.
El gestoDejá la silla donde quedó y salí del cuarto sin mirar atrás.

Para escribir, después de la secuencia
Escribilo con nombre propio. No «esa persona»: el nombre.
Qué hacés con ese tiempo, esa atención, ese lugar que se libera.
Una sola cosa. Chica y concreta. La que sí vas a hacer.
Escribilo a mano. Lo que se escribe a mano, el cuerpo lo cree.
Para dejarla sobre la silla

Imprimila y dejala sobre la silla. Cuando la veas, acordate de la orden que le diste a tu mente.
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No le sigas guardando un lugar en tu vida
a alguien que nunca aparece.
Mover la silla no cambia al otro. Le avisa a tu inconsciente que tu vida sigue.
Eso es recuperar tu lugar: no esperar a que alguien lo ocupe.
Con amor,
Alejandra · Amaranta Mística